La historia y evolución de la maleta está relacionada con los cambios surgidos en la sociedad en los últimos 130 años. La maleta ha ido progresando para adaptarse a las tendencias y necesidades de su tiempo. Por este motivo ha sido indispensable para los viajeros de todo tipo, al tiempo que refleja las cosas que valoran.

Nacimiento del turismo

A finales del siglo XIX surgieron los viajes de placer, y la organización y las guías de viaje germinaron conjuntamente. Fue el inicio del turismo multitudinario.
Viajar ya no estaba reservado exclusivamente a las clases altas, con dinero, tiempo y  servicio que transportaba los pesados baúles. Las personas de clase media también empezaron a disfrutar de dicho privilegio.

Pareja, de veraneo, paseando por la costa a finales del sigo XlX

A este cambio ayudó la literatura de la época, aparecieron diversas novelas cuyo argumento principal estaba basado en los viajes. Julio Verne, con “La vuelta al mundo en 80 días” y León Tolstói  con “Anna Karenina” fueron muy influyentes.
Hasta dicho momento los viajes se realizaban para explorar o por simple curiosidad, pero a finales del siglo XlX el propósito de los viajes se transformó, la gente comenzó a viajar buscando lugares de descanso y esparcimiento.
Además de los viajes de placer también aparecieron los viajes por obligación, los emigrantes se veían en la necesidad de tenerse que desplazar a lugares remotos en busca de una vida mejor.

Evolución de la maleta

La historia y evolución de la maleta se inicia con los viajes de larga distancia a finales del siglo XIX. Dichos viajes  se realizaban en tren o en barco, y para facilitar el almacenamiento y el traslado del equipaje aparecieron los primeros bultos de mano. Estos bultos eran primitivas cajas de madera recubiertas con protecciones.Maleta vintage, abierta, de Franquihogar, de la entrada del blog historia y evolución de la maleta

Por tal motivo, poco a poco, fue desapareciendo el baúl tal como había sido construido hasta ese momento. El cuerpo de madera,  forrado, muchas veces, con cuero y, a menudo, con una base de hierro fue perdiendo vigencia. Con el paso del tiempo, estas primeras cajas fueron perfeccionadas por los artesanos. En consecuencia diseñaron cajas de un tamaño más manejable. Es por ello que iban acompañadas de aberturas con bisagras, y las partes exteriores estaban cubiertas de lana o piel.

Posteriormente añadieron cerraduras, correas, pestillos y un asa en la parte superior para poderla asir con comodidad. Así nació la maleta.
En un primer momento se diseñó para transportar, sin arrugas, los trajes de etiqueta de las clases pudientes. Además estaba equipada para llevar camisas y pequeños sombreros.

Creadores de la maleta

Posiblemente las dos personas más influyentes en la historia y evolución de la maleta fueron Louis Vuitton y Jesse Shwayder.
Louis Vuitton

Louis Vuitton nació en Anchay (Francia) y se trasladó a París en 1821 cuando apenas tenía 16 años. Nada más llegar trabajó como aprendiz de Romain Maréchal, quien fabricaba los equipajes de los huéspedes del Hotel Le Meurice.
Después de trabajar con  Monsieur Maréchal  durante 17 años, Vuitton se independizó. Inmediatamente creó su propia marca, con su nombre, tal como es conocida hoy en día.
Vuitton es considerado el creador del primer baúl con tablillas, muy utilizado en los viajes en tren del siglo XIX. Posteriormente, con el auge de los viajes por placer, decidió fabricar un baúl más práctico y manejable, que, además de proteger el equipaje, se apilaba con mucha comodidad.
Jesse Shwayder

Jesse Shwayder nació en 1882 en Blackhawk (Colorado) EEUU. Cuando cumplió 11 años su familia se trasladó a Denver, donde su padre abrió una tienda de muebles de segunda mano. Como el negoció no iba bien Jesse convenció a su padre para cerrar y abrir una tienda de equipajes.
Shwayder demostró tener unas grandes condiciones comerciales, hecho que llamó la atención del principal fabricante de equipajes de EEUU, Seward Trunk and Bag Company. Se desplazó a Nueva York para trabajar en dicha compañía y, en 1910, a su vuelta a Colorado abrió, junto a sus hermanos, una tienda de fabricación de baúles, Shwayder Brother’s Incorporated.
En 1939 la empresa diseño una maleta de gran impacto que bautizó con el nombre de “Samsonite”, fabricada con fibra vulcanizada. La maleta Samsonite fue un gran éxito, y en 1965 la Compañía Shwayder cambió su nombre corporativo, a partir de ese momento se llamó Samsonite.

El gran cambio

La historia y evolución de la maleta experimentó una incipiente aceptación a principios del siglo XX.
El cambio de formato, de baúl a maleta, tomo impulso en la década de 1920 con el auge de los viajes en automóvil, y aumentó en la década de 1930, cuando los vuelos comerciales adquirieron cierta relevancia.
Las maletas robustas y pesadas no eran adecuadas para transportarlas en automóvil, por tanto se diseñaron maletas más livianas que también abarataban su precio.

Conjunto de maletas, antigua y actuales, de la entrada del blog historia y evolución de la maleta

Con el aumento exponencial de la aviación comercial la evolución de la maleta, en las últimas décadas, ha sido considerable. Por tanto la maleta se fue adaptando a las necesidades de los pasajeros. Se normalizaron las formas y medidas para facilitar su manejo en el aeropuerto y su almacenamiento en los aviones.
En 1970 el estadounidense Bernard Sadow patentó una maleta con ruedas para desplazarse por los aeropuertos con más agilidad.  Sin embargo no fue hasta 1987 cuando se dio con el diseño actual. El piloto Robert Plath añadió a su maleta dos ruedas y un tirador para llevar la maleta, rodando, de forma vertical. Después utilizó la misma solución en las maletas de sus compañeros de aerolínea. Así se inventó la maleta “Rollaboard”.
La maleta ha seguido adaptándose a las necesidades de los viajeros, cumpliendo las normas de seguridad exigidas por las autoridades. A raíz de catastróficas situaciones que se han dado a lo largo de los años, como el atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001 en EEUU, los fabricantes de maletas han tenido que adaptar sus diseños a las exigencias de seguridad internacional.

 Tendencias año 2020

La historia y evolución de la maleta está a la espera de escribir nuevos capítulos. Estos últimos años las maletas han experimentado variaciones muy importantes: materiales innovadores como el policarbonato o conjuntos de cuatro ruedas para empujar y girar la maleta en cualquier dirección.

Maleta vertical, color rojo, con cuatro ruedas y tirador plegable vertical de la entrada del blog historia y evolución de la maletaLas tendencias para las nuevas maletas son ilimitadas: Equipaje preparados para transportar, proteger y activar nuestros dispositivos tecnológicos y aplicación de muchas de las nuevas tecnologías. Una de las tendencias estéticas más importante es diseñar unas ruedas de mayor diámetro, para desplazarse con más comodidad sobre cualquier superficie:  alfombras, de tejidos profundos, en interiores ocharcos en exteriores.

Tendencia en color

Un diseño que cambiará la historia y evolución de la maleta es el acabado en colores metalizados, plata y oro, da a las piezas de equipaje un toque muy elegante.

Tendencia en interior

Otra novedad son los estantes organizadoras, dispuestas en varios niveles, para guardar el equipaje bien clasificado y protegido. Al llegar a tu destino puedes sacar tu equipaje de cada bandeja de forma ordenada y práctica.

Tendencias tecnológicas

La última gran evolución de la maleta es aplicar las nuevas tecnologías y modas. Una de las revoluciones más llamativa es la maleta-patinete. Como puedes suponer forma parte de un patinete eléctrico para desplazarse con sin esfuerzo y con gran comodidad.
Otra aportación es la incorporación de puertos USB para poder cargar nuestros dispositivos tecnológicos. Finalmente una curiosidad, muy práctica, que formará parte de la historia de la maleta, es la maleta auto pesaje. Podrás saber con exactitud el peso de tu equipaje, evitando sorpresas desagradables al llegar al aeropuerto.

Las marcas de maletas más populares

Casi siempre hablamos de mochilas de mano en el blog, e incluso hemos repasado las ventajas e inconvenientes de viajar con mochila o maleta, pero siempre centrándonos en el equipaje de cabina.

En esta ocasión analizamos la calidad de 5 marcas de maletas de mano con muy buenas críticas por parte de los viajeros que ya las compraron y que probablemente sean de las mejores maletas de viaje que puedas encontrar.

Y es que todos sabemos lo importante que es tener una buena maleta, que dure y que sea resistente, sobre todo si sueles viajar con frecuencia.

¿QUÉ TIENE QUE TENER UNA MALETA PARA QUE SEA DE CALIDAD?

Antes de comprar una maleta de mano te aconsejamos que revises los siguientes puntos:

  • El material: a veces nos dejamos llevar solamente por la estética y realmente lo que debes mirar con más atención es la composición de los materiales. Por ejemplo, que la maleta tenga el asa de aluminio, las ruedas de goma con rodamientos, forro interior, que las cremalleras sean resistentes y la carcasa sea rígida.
  • Los compartimentos: tanto internos como externos, para  que puedas ordenar todas tus pertenencias adecuadamente. Igualmente que tenga correas de sujeción ayudará a que tu ropa viaje incluso más ordenada que cuando está en tu armario.
  • El precio; por supuesto no nos vamos a olvidar de que tenga una buena relación calidad-precio y de que el dinero que gastas te garantice en la medida de lo posible la durabilidad de esta.
  • La comodidad: la altura del asa (asa telescópica), las asas laterales acolchadas o la manejabilidad de las ruedas pueden ayudarte a tener un viaje y un trayecto aeropuerto-avión mucho más cómodo.
  • El diseño: Es lo primero que miramos y que hace que una maleta nos entre por los ojos. En este aspecto, las maletas rígidas ganan por mayoría a las maletas blandas, y los diseños minimalistas a los diseños muy cargados.

5 MARCAS DE EQUIPAJE CON BUENAS OPINIONES

Te recordamos que las medidas de una maleta de mano en Ryanair son de 55cm x 40cm x 20cm, en Vueling de 55cm x 40cm x 20cm, en Iberia de 56cm x 45cm x 25cm, en EasyJet de 56cm x 45cm x 25cm o en British Airways de 56cm x 45cm x 25cm.

Las siguientes marcas de equipaje tienen buenas valoraciones en Amazon y concretamente nos vamos a centrar en lo que nos interesa a nosotros, el equipaje de mano. Algunas de estas marcas ya te sonarán y otras quizás no, así que vamos a analizarlas:

MALETAS DE MANO SAMSONITE

No hace falta que te contemos mucho sobre esta marca de equipaje, la cual lleva más de cien años fabricando maletas de alta gama.

De ahí que, calidad, diseño y funcionalidad sean los pilares de esta empresa. Incluso ha ganado numerosos premios por diseño y por durabilidad de los materiales.

El truco de las maletas Samsonite está en los rigurosos controles de calidad a los que las someten antes de entrar al mercado.

Todas las maletas de mano de Samsonite cuentan con candado numérico de seguridad y la mayoría con el candado TSA, lo cual te facilita un poco más el viaje.

 

Esta marca tiene maletas de todos los tamaños, sets de maletas, maletines, maletas blandas, semi-rígidas y rígidas.

Concretamente estas que ves en la imagen pertenecen a la colección de maletas Samsonite S’Cure Spinner y con las medidas de 55 x 20 x 40 cm son perfectas como maleta de cabina en Ryanair, Vueling, Iberia, EasyJet… Además son de las maletas Samsonite más baratas que puedes encontrar.

OPINIONES POSITIVAS

  • Comodidad para su transporte (4 ruedas).
  • Candado TSA.
  • Maleta bastante hermética.
  • Superficie plana, por lo que encaja perfectamente en los compartimentos de la cabina del avión.
  • Maleta ligera y fuerte.
  • Apertura en forma de libro, lo que hace que sea más cómodo meter y sacar el equipaje, quedando todo más organizado.

OPINIONES NEGATIVAS

  • Se puede rayar.
  • Suelen tener un precio más elevado que otras marcas.

MALETAS DE MANO AMERICAN TOURISTER

Esta marca de maletas, mochilas y carteras surgió en 1933, pero en 1993 fue adquirida por Samsonite, con lo cual su experiencia en fabricación de maletas resistentes y de calidad la hace una de las marcas líderes de equipaje.

El objetivo de esta firma es hacer maletas jóvenes, divertidas y coloridas, ofreciendo la misma calidad que Samsonite pero con precios más asequibles.

Dispone de maletas rígidas y blandas y dos de sus modelos válidos para la cabina del avión y con valoraciones muy buenas son las maletas de mano American Tourister Bon Air Spinner L (las de la imagen y opiniones) y la American Tourister Pasadena Upright.

OPINIONES POSITIVAS

  • Diseño juvenil e innovador.
  • Sus ruedas giran 360º para facilitar su manejo.
  • Maleta amplia, manejable y práctica.
  • Es robusta y resistente.
  • Trae candado TSA incorporado.
  • Muy buena relación calidad-precio.
  • Buena distribución interior.

OPINIONES NEGATIVAS

  • No cuenta con asa lateral.
  • Se puede rayar.

MALETAS DE MANO CABIN MAX

Esta marca de mochilas, estuches, maletines y maletas de viaje con sede en el Reino Unido es una de las más prácticas. Sus maletas de mano económicas y ligeras son perfectas para viajes en avión o viajes de corta duración.

La especialidad de Cabin Max es diseñar modelos de mochilas de mano, mochilas con ruedas, bolsas de viaje y algunas maletas muy funcionales y siempre pensadas para viajar en avión y no superar las medidas del equipaje de cabina.

Entre sus maletas de mano, la de la imagen, la Cabin Max Turin, es la que mejores opiniones de clientes tiene. Las medidas exactas de la maleta son de 50x40x20cm ¡perfecta para equipaje de mano!

OPINIONES POSITIVAS

  • Maleta ligera y amplia.
  • 4 Ruedas giratorias multidireccionales.
  • Forro interno para proteger del exterior.
  • Buena relación calidad-precio. De las mejores maletas baratas que vas a encontrar.
  • Cerradura de combinación de 3 dígitos.

OPINIONES NEGATIVAS

  • No tiene asas laterales.
  • Si le das un uso incorrecto, es menos duradera que otras marcas como Samsonite o American Tourister.

MALETAS DE MANO EASTPAK

La marca Eastpak comenzó hace más de 60 años, confeccionando mochilas y petates para el ejército estadounidense. Fabrica todo tipo de mochilas, bolsos, equipaje y accesorios de viaje, e intenta mantener una línea de maletas prácticas y funcionales.

De entre todas las maletas de mano de Eastpak, la que destaca por las mejores críticas por parte de los compradores es la maleta Eastpak Tranverz (la de la imagen). Con sus medidas de 50cm x 32cm x 24cm, es perfecta para viajar en vuelos low-cost.

 

Una de las peculiaridades que tienen esta marca es que ofrece una garantía de 30 años en todos los equipajes que no pertenezcan a alguna edición limitada, lo cual le da bastante prestigio y la convierte en una marca fiable.

OPINIONES POSITIVAS

  • Maleta ligera, versátil, práctica y resistente.
  • Asa telescópica.
  • Asas acolchadas
  • El rígida en la parte trasera y blanda en la parte delantera, por lo que tiene más capacidad que una maleta completamente rígida.
  • Correas ajustables laterales.
  • Tiene ruedas de goma y es cómoda de llevar.
  • Tiene compartimentos interiores y cierre con cremallera exterior.

OPINIONES NEGATIVAS

  • Al ser blanda en la parte delantera, si se carga demasiado puede ser inestable.

MALETAS DE MANO KIPLING

Esta marca belga lleva fabricando maletas, mochilas y bolsos de viaje desde 1987. Hoy en día distribuyen sus productos por 65 países en todo el mundo.

Reconocerás sus maletas porque siempre incluyen un monito como adorno. Esto es porque el nombre de la marca viene del escritor de El libro de la selva, Rudyard Kipling. Así, la mascota de este mono representa a la perfección el espíritu de la empresa.

Aventura y diversión es lo que han querido plasmar siempre en todas sus maletas y en todos sus bolsos de viaje. En su colección DARCEY (la de la imagen de abajo) lo han plasmado a la perfección y además han conseguido muy buenas opiniones de sus clientes.

Estas maletas blandas son perfectas como equipaje de cabina pues tienen unas medidas de 55 cm x 35 cm x 20,5cm.

OPINIONES POSITIVAS

  • Es una maleta práctica, ligera y con gran durabilidad.
  • Tiene 4 ruedas giratorias flexibles.
  • Asa principal retráctil con botón de bloqueo.
  • Asas superior y lateral acolchadas.
  • Interior completamente forrado y con compartimentos.

OPINIONES NEGATIVAS

  • Es una maleta blanda, por lo que tendrás que tener cuidado de no cargarla demasiado.

Si andas buscando el equipaje perfecto para tus vacaciones, seguro que te convencen estas 5 marcas de maletas de mano con muy buenas opiniones de los viajeros que ya las han comprado. Como habrás comprobado, apenas tienen malas críticas, así que son una apuesta segura.

Si por el contrario, estás pensando en pasarte a viajero de mochila, también puedes echarle un ojo a estas 5 mochilas perfectas para viajar en avión. ¡Que tengas un buen viaje!

Tendencia retrospectiva

Una tendencia llamativa es la utilización de maletas clásicas, de época. Sin embargo sólo se emplean para viajes en coche, donde la maleta no sufre los malos tratos de los aeropuertos. Aunque su uso más generalizado es como objeto decorativo, dando un toque de glamour a cualquier estancia de tu hogar.

Art.t: Cuando Phileas Fogg decide dar la vuelta al mundo en La vuelta al mundo en 80 días, la novela de 1873 de Julio Verne, no lleva una maleta. “No tendremos baúles”, le dice a su sirviente Passepartout, “solo una bolsa de alfombra, con dos camisas y tres pares de medias para mí, y lo mismo para ti. Compraremos nuestra ropa en el camino.

En ese momento, la maleta tal como la conocemos hoy apenas existía. En los días de Verne, el viaje adecuado requería un fuerte baúl construido de madera, cuero y, a menudo, una pesada base de hierro. Los mejores troncos se impermeabilizaron con lona o savia de árboles, ya que los barcos de vapor eran un modo de viaje imperante. Sin esta protección, una maleta en la bodega de un barco agitado y con goteras probablemente habría estado mojada en unas pocas horas y aplastada por unos troncos deslizantes en unas pocas más.

Cuando la maleta finalmente se dio cuenta a fines del siglo XIX, fue literalmente un caso para los trajes. Una maleta típica venía equipada con una manga interna para guardar camisas y, a veces, una pequeña caja de sombreros en el costado. Pero incluso a principios del siglo XX, el «maletín de vestir» era solo uno de los innumerables estilos de contenedores que los viajeros podían comprar, desde baúles de vapor hasta bolsos de club y armarios portátiles Eveready. Estos fueron tiempos de auge para el negocio de equipaje.

Lo cual, por supuesto, probablemente parece un hecho completamente inútil. La mayoría de las personas se preocupan por los envases mucho menos de lo que les importan las cosas que contienen los contenedores: los pares de pantalones, los libros de bolsillo, las botellas de champú en miniatura. Pero la historia de la maleta abarca todas las grandes revoluciones de transporte desde el barco de vapor. Y esto significa que las maletas llevan mucho más que calcetines y ropa interior de repuesto: llevan en su diseño una historia sutil del movimiento humano.

Pullman porters
Los cargadores de Pullman llevan las maletas de un tren en 1946. (Colección Charles «Teenie» Harris, Museo de Arte Carnegie)
Es bueno que Phileas Fogg no haya tomado un baúl, porque arrastrar uno de un barco de vapor a un ferrocarril o un carro a un globo aerostático habría arruinado su rápido ritmo. Los viajes cargados de baúles se volvían cada vez más ilógicos a medida que el transporte de larga distancia se volvía más común y diverso. Hasta ese momento, el turismo había comenzado un fenómeno decididamente de clase alta, y los ricos podían confiar en un ejército de manos contratadas para llevar el equipaje. En el siglo XVIII, las jóvenes élites europeas en el Grand Tour a menudo viajaban con varios sirvientes en un autocar lleno de baúles y muebles. No hubo incentivos suficientes para revisar un diseño inconveniente, mientras que los viajeros ricos simplemente confiaban en los porteros de ferrocarriles y los botones de los hoteles. (De hecho, cuando Fogg se encuentra con una princesa india en el camino, él compra equipaje para ella, y el palanquín pronto lleva a la pareja a su barco de vapor, básicamente una silla con asas levantadas con mano de obra humana, con «su equipaje levantado después de Una carretilla.»)

Pero a fines del siglo XIX marcó un punto crucial en la historia del transporte: fue el comienzo del turismo de masas, de los viajes por el bien de los viajes (en oposición a, por ejemplo, las peregrinaciones a Jerusalén o la migración a las ciudades industriales). Por curiosidad y exploración, por supuesto, pero para 1900 más o menos, los hoteles en Suiza registraban millones de pernoctaciones por año, y un día de verano podría atraer a cientos de miles de visitantes a las playas británicas. Viajar ya no era solo para los ricos.

Una primera «maleta»
Una primera «maleta», como se muestra en el catálogo de 1911 de United Watch and Jewelry Company. (Archivo de Internet)
Las maletas comenzaron como una ocurrencia tardía en el negocio de equipaje y artículos de cuero, pero pronto se convirtieron en el símbolo de los viajes. Una lista de precios al por mayor de 1897 incluía las palabras «maleta» solo dos veces en una lista de 20 páginas de tipos de equipaje. En un catálogo de 1907 T. Eaton & Co., los baúles ocuparon una página completa, mientras que las maletas comparten una página con bolsos y maletas. Sin embargo, en un catálogo de 1911 de United Company, alrededor del 40 por ciento de los anuncios eran para maletas. (Vale la pena señalar que estos catálogos eran de América del Norte, donde la migración requería que las personas, y no solo los ricos, llevaran sus propias pertenencias lejos y con frecuencia).

The History of the Suitcase

Las primeras maletas (generalmente llamadas «maletas» o «maletas») eran más livianas y más portátiles que los baúles, pero aún eran voluminosas según los estándares actuales. Cuero, mimbre o tela gruesa y gomosa se extendía sobre un marco rígido de madera o acero. Las esquinas se completaron con tapas de latón o cuero. Tales maletas tendían a tener aproximadamente las proporciones de un libro de tapa dura: aplanado y fácil de transportar, con un asa en el lado largo. Hasta que el viaje en barco de vapor disminuyó a mediados del siglo XX, muchos se anunciaron como impermeables. Los modelos ligeros a menudo se comercializaban específicamente para mujeres.

A medida que los baúles pasaron de moda, las maletas adquirieron un significado no solo práctico sino también cultural. En la década de 1920, las maletas presentadas en libros como The Hardy Boys y películas como The Woman in the Suitcase, como un símbolo literario para la movilidad y el misterio, tal vez llenas de oro, fotografías,como un símbolo literario para la movilidad y el misterio, tal vez lleno de oro, fotografías o simplemente las posesiones de un extraño. Durante la Gran Depresión, los granjeros que trabajaban en campos fuera de casa fueron llamados «granjeros de maletas».

Sin embargo, las maletas todavía tenían mucho camino por recorrer antes de lograr su forma actual. Con la rápida expansión de los viajes en automóvil durante la década de 1920, y una expansión más gradual de los viajes aéreos un par de décadas después, las maletas encontraron nuevas aplicaciones, pero también nuevos tipos de competencia. Un informe comercial de 1933 escrito al presidente Franklin Roosevelt por Hugh S. Johnson, administrador de la Administración Nacional de Recuperación, lo expresó de esta manera: “Con el aumento en el uso de automóviles, se ha vuelto fácil utilizar contenedores de cartón simples asegurados por poco o sin costo, en la parte trasera del automóvil en lugar de equipaje «. Las maletas, en otras palabras, tenían que ser más livianas y baratas si querían competir. La robusta maleta de madera, acero y cuero pesado dio paso a modelos de cartón y plástico que enfatizaban los materiales «modernos» y la conveniencia.

Piense ahora en las maletas que puede comprar hoy. Muchos presentan piezas grandes de plástico duro redondeado (una práctica que parece haber comenzado en la década de 1960), o están construidas con telas sintéticas estiradas sobre marcos de aleación minimalistas. Las cremalleras han reemplazado en gran medida los cierres, y pocas maletas son específicamente impermeables. Quizás lo más importante es que las maletas vienen en dos tamaños distintos: “equipaje de mano” o “check-in”, y ambas tienden a venir con ruedas.

Varios equipajes de viaje.
Varios equipajes de viaje. (Imagen de © Jun-won Seo / Sung-Il Kim / Corbis)
Esencialmente, todos estos desarrollos ocurrieron en el último medio siglo más o menos, particularmente con el inicio de la aviación de masas. A diferencia del transporte en automóvil, que lleva a un viajero de puerta en puerta, un vuelo largo puede requerir media milla de caminata durante el check-in, las escalas y la llegada. Y aunque la bodega de un barco o el vagón de equipaje podrían almacenar grandes cantidades de equipaje sin importar la forma, las áreas de estiba de un avión tienen proporciones y límites de tamaño específicos. La maleta tuvo que adaptarse, como explicó una patente de 1970 de Bernard Sadow:

Mientras que anteriormente el equipaje sería manejado por los cargadores y se cargaría o descargaría en puntos convenientes a la calle, las grandes terminales de hoy, particularmente las terminales aéreas, han aumentado la dificultad del manejo del equipaje. Por lo tanto, a menudo es necesario que un pasajero maneje su propio equipaje en una terminal aérea, ferroviaria o de autobús. Además, cuando el pasajero maneja su propio equipaje, a menudo se le exige que camine grandes distancias.

la maleta con ruedas
Ilustración de una patente de la maleta con ruedas, popularizada por Bernard Sadow. (Búsqueda de patentes de Google)
La patente de Sadow, como habrás adivinado, fue la innovación crucial de la maleta con ruedas. 1970 puede parecer notablemente reciente para un desarrollo tan útil. (Un baúl con ruedas fue patentado en 1887 y una maleta con ruedas en 1945, esos modelos iniciales simplemente no se dieron cuenta). Sin embargo, debemos recordar que la aviación se había generalizado recientemente: en las dos décadas anteriores a la patente, los vuelos aumentaron el total de pasajeros en diez veces, de 17 millones en 1949 a 172 millones en 1969. Ese fue también el año en que estableció récords para la mayoría de los secuestros en un año, con un asombroso 82, un hecho que contribuyó a los controles de equipaje cada vez más estrictos que canalizaron a los pasajeros a través de líneas más largas en el camino a los puntos de control de seguridad centralizados.

El diseño del equipaje sigue estrechamente vinculado a la aviación. El equipaje de mano (que, por cierto, se transformó en 1987 con la bolsa con ruedas «Rollaboard» y su asa plegable ahora omnipresente) se ajusta a las dimensiones de las aerolíneas con el área de almacenamiento más pequeña. Cuando se introdujeron nuevas restricciones de peso para las maletas facturadas durante la década de 2000, mientras tanto, prácticamente todos los fabricantes de equipaje lanzaron nuevos modelos livianos para mantenerse competitivos. Estas maletas tienden a ser verticales en lugar de horizontales, debido a sus ruedas, y relativamente gruesas y gruesas, debido a las restricciones de las líneas aéreas en las dimensiones de las maletas.

Hay una ironía en la forma de estas maletas modernas. Han recorrido un largo camino desde la «maleta de traje» plana y apilable, en forma de un gran libro de tapa dura. En cambio, el equipaje de hoy se ajusta a las proporciones aproximadas de una gran caja de zapatos, y esto le da casi la misma forma que los maleteros difíciles de manejar que Phileas Fogg prefería dejar en casa. Un siglo de revolución en el transporte, en otras palabras, parece habernos devuelto a la fuerte forma del maletero que reemplazaron las primeras maletas. Así como podríamos empacar y volver a empacar nuestras pertenencias para que se ajusten a nuestro equipaje, también hacemos y volvemos a hacer nuestro equipaje para que se adapte a nuestro mundo construido.

La historia alternativa del origen de las maletas

Art.t2 La historia de la maleta es una historia de personas en migración. Desde inmigrantes recién llegados que bajan de los barcos en la isla Ellis hasta viajeros primerizos que abordan un avión a un destino largamente esperado, lo que las personas eligen llevar, y cómo, es algo más que funcionalidad.

Evolucionando para adaptarse a las tendencias y necesidades de su tiempo, la maleta ha sido indispensable para los viajeros de todo tipo, al tiempo que refleja las cosas que más valoran.

Por ejemplo, Braceros, los trabajadores mexicanos que viajaban de ida y vuelta a los EE. UU. A mediados del siglo XX, a menudo salían de su país de origen con mochilas u otras bolsas, pero regresaban a México con nuevas y brillantes maletas como símbolo de sus logros.

The History of the Suitcase

«La maleta también significaba que eran un tipo diferente de viajero que regresaba a México, que ya no eran trabajadores migrantes sino estos hombres cosmopolitas», dijo a Travel + Leisure Mireya Loza, experta en trabajo y migración del Museo Nacional de Historia Americana. . «La maleta adquirió múltiples significados en términos de su estado y función».

La historia de la maleta

CORTESÍA DEL ARCHIVO DE HISTORIA DE BRACERO
Si bien la imaginación popular data del comienzo de la maleta al período de industrialización en el siglo XIX, cuando los viajeros adinerados estaban parados en plataformas llenas de humo listas para abordar sus trenes para las excursiones de verano, la historia comienza mucho antes.

Los Caballeros Templarios fueron los primeros en hacer uso del equipaje con ruedas: según algunas versiones, los soldados usaron las maletas con ruedas para transportar armaduras y otros artículos desde 1153 durante las Cruzadas.

La historia registrada del equipaje durante los próximos cientos de años sigue siendo escasa, con pocos relatos específicos de cómo se transportaron las pertenencias personales, salvo en baúles o bultos.

Para 1596, el diccionario de inglés de Oxford añadió la palabra «equipaje» a sus tomos. La palabra significaba «denotar equipaje inconvenientemente pesado» y provenía del verbo «lug». A lo largo de los siglos XVII y XVIII, el arte y la literatura retratan las migraciones de personas en toda Europa en particular, generalmente representan a los viajeros que caminan o montan a caballo mientras llevan mochilas, bolsos y otras bolsas sueltas.

La edad de oro del equipaje llegó en el siglo XIX, cuando los viajes se convirtieron en parte del capital social de los ricos y poderosos.

Este cambio de estado se refleja incluso en la literatura de la época, con momentos cruciales y libros enteros basados ??en viajes y sus avances tecnológicos relacionados. Ya sea Anna Karenina esperando su fatídico tren o Phileas Fogg negándose a llevar troncos en su viaje mundial, los viajes y sus adornos comenzaron a ocupar un espacio más grande en la imaginación cultural.

Una de las figuras más destacadas de la vida real en este cambio fue Louis Vuitton, un joven fabricante de baúles parisino que ayudó a crear una de las marcas de lujo más reconocidas del mundo.

Cuando el joven Louis llegó a París a la edad de 16 años en 1821, se convirtió en aprendiz del fabricante de cajas Monsieur Maréchal. Después de perfeccionar su oficio durante 17 años, Vuitton finalmente abriría su propia marca, bajo su nombre con el conocido logotipo.

«Empaqueta de forma segura los objetos más frágiles. Especializados en empacar modas», decía el primer póster de Vuitton, según Gentleman’s Quarterly. A partir de ese momento, los productos Louis Vuitton se convirtieron en algo más que una forma de transportar moda: eran moda.

A Vuitton se le atribuye la creación del primer baúl de listones que se volvería omnipresente con los viajes en tren del siglo XIX. La marca también construyó su reputación alrededor de la fuerza de sus cerraduras de equipaje, y Vuitton incluso desafió públicamente al mago Harry Houdini para que intentara salir de una de sus cerraduras en 1890. Según los informes, Houdini no respondió.

A medida que la industrialización, los viajes en vapor y los ferrocarriles cada vez más extensos se extendieron desde el siglo XIX hasta el siglo XX, más personas que nunca pudieron viajar. Y los fabricantes de baúles se apresuraron a equipar a esta nueva generación de viajeros.

Lo que ahora consideramos la «maleta» fue inventada a principios del siglo XX, y estaba pensada como una mochila ligera y compacta diseñada para transportar un traje de gala sin arrugarlo.

Al otro lado del océano, desde el taller de Vuitton, el empresario Jesse Shwayder regresó de Nueva York a su ciudad natal en Colorado para comenzar un pequeño negocio con sus hermanos a principios del siglo XX. Los hermanos abrieron la tienda en 1910 fabricando troncos como los Hermanos Shwayder. Esa compañía se conocería como Samsonite.

Desde entonces, la compañía ha sido pionera en muchas de las innovaciones en equipaje a lo largo del siglo XX, encabezando la carga de utilizar materiales como fibra vulcanizada y polipropileno.

«Samsonite tiene que ver con la calidad, la innovación, la durabilidad», dijo la portavoz de Samsonite, Stephanie Goldman, a T + L, y agregó: «siempre hemos estado en